miércoles, 19 de noviembre de 2008

OCTUBRE CLARO, NOVIEMBRE GRIS

Octubre y noviembre han sido meses muy intensos en el senado de la República; se aprobaron los dictámenes de la reforma energética, se reactivaron las movilizaciones del movimiento de resistencia civil que dirige Andrés Manuel, se radicalizaron las posiciones contra la aprobación de la reforma y en contra ; nuestra posición como grupo del PRD en el senado; Se aprobó, por fin, el dictamen de la ley que crea la Agencia Espacial Mexicana (AEXA) y se aprobó un presupuesto en la Cámara de diputados que no dejó contentos a la comunidad científica y tecnológica mexicana. Y todo eso sucedió mientras los expertos encabezados por Rolando Cordera daba su anuencia para que votáramos a favor de la reforma, en que AMLO convocara a una votación emitida en urnas llevadas con ese propósito entre la gente reunida en la alameda central para decidir si apoyaba o no a la reforma con los resultados. De ahí a los acontecimientos en la sesión, realizada en El Caballito, donde los diputados lopezobradoristas, tambien conocidos como los “Soldados de Dios”, intentaron boicotear la sesión porque no encontraron respuesta en los senadores o los empujones de Dante Delgado con Felipe Gonzalez y Alejandro González Alcocer en medio de la sesión o la intervención del mismísimo Genaro García Luna en tareas de fajina empujando la puerta y deteniendo con el codo a la diputada Aleida Alavez que caía una y otra vez al piso hasta que lograron sacarla del recinto. 

Días de gira por el norte del estado acompañando a Rodrigo Gonzalez Barrios y a los presidentes en sendas asambleas para reforzar la unidad partidista. De reuniones en el Distrito Federal con los técnicos que el PRD nacional tiene trabajando para apuntalar los proyectos de nuestros gobiernos estatales y municipales en la negociación del presupuesto federal 2009.

Días de actividades universitarias en múltiples temas; Movimiento estudiantil, Ciencia y tecnología, biocombustibles, coyuntura política nacional, divulgación científica, Manuel Lozada, Amado Nervo y reforma universitaria. Todos temas familiares impartidos en lugares donde me siento como en mi casa; El auditorio de la Biblioteca Magna, en la Preparatoria 1, en la Escuela de Economía, en el atrio de la iglesia del Señor de la Ascención.

Noviembre de elecciones gringas, de triunfo de Obama, de accidente aéreo inesperado del Secretario de Gobernación, de zozobra seguida por el mar de especulaciones si fue sabotaje o accidente y de cambios gubernamentales. Mes de decisiones partidarias donde Chucho, por fin, fue declarado presidente nacional del PRD con el consabido berrinche de los contrarios. Noviembre que todavía no termina.

martes, 9 de septiembre de 2008

LA MARCHA BLANCA EN TEPIC

Un día antes, los dirigentes perredistas en el estado habíamos decidido integrarnos a la marcha del reclamo ciudadano en contra de la inseguridad reinante en el país. La decisión era hacerlo en lo individual, acompañado de nuestras familias. Había muchos elementos a favor de marchar junto a los más diversos sectores de la población civil tepiqueña. La movilización había sido encargada y organizada por las ONG´s registradas en Tepic, ahora dirigidas por Arcelia Santos Padilla, exdirectora de la Escuela de enfermería de la UAN, impulsora de la integración y educación de jóvenes discapacitados.

Los asistentes a la marcha éramos muy disímbolos; estaban presentes, casi como organizadores, el vate santiaguense Octavio Campa, Otoniel Pérez Orta, exsecretario particular de Celso Delgado, pero también maestros universitarios; destacaban empresarios como Manuel Menchaca, Alfonso Pérez Ramírez y Abel Gutiérrez Gallo. Los perredistas fuimos cada quien por su lado; Rodrigo cargó a su hija Valeria durante todo el trayecto, Miguel Angel Arce llegó acompañado de su esposa y la diputada Noemí Ramírez Bucio de su inseparable compañero.

Yo caminé junto a Héctor, amigo y compañero desde los años de preparatoria a quien le acaban de matar a un hermano en Venezuela y sigue sufriendo las eternas secuelas de perder violentamente a un ser querido. Trate de ser discreto, casi invisible, porque más que notoriedad busque contribuir al llamado de atención a las autoridades de todo el país: No lo hago de balde o por pose; sufrí un secuestro Express en el DF, el día que tembló en Tepic en octubre de 1999; en enero robaron mi casa de Tepic, encontrándose mi hijo dentro y un lunes antes de la marcha me habían robado la cartera en un tumultuario mitin cerca de la cámara de senadores, amén de haber sido despojados dos veces de aparatos electrónicos y cámaras de mi maleta en el Aeropuerto de la ciudad de México. Todos ellos han permanecido impunes y jamás he logrado recuperar nada que no sea lo más preciado, que es la vida.

A lo largo de la avenida México, la columna se fue nutriendo, quizá llegamos a los mil o mil quinientos participantes. Al concluir la marcha, , la mitad se paró frente ala catedral y la otra mitad, nos acomodamos en la plazuela central. Se cantó el himno nacional, se encendieron las veladoras que regalaron y la gente se dispersó, sin una sola palabra dicha en algún templete o alguien que encabezara un mitin.

El sentimiento que más prevaleció en las pláticas posteriores fu eel estupor, el coraje de las noticias que llenan páginas y minutos de la programación de la televisión. La frase más citada era “no queremos que la violencia llegue en Nayarit a los niveles de Culiacán, Tijuana o el Distrito Federal” y el miedo preventivo se adivinaba en muchos de los marchantes. Sin embargo, en la multitud había ya familiares de “levantados” que demandaban su aparición y personas que juraban haber sufrido un secuestro Express en Tepic. “dios no lo quiera”¡¡ se santiguaron algunas mujeres que escucharon la plática. “Dios no lo quiera”, pensé yo también, al recordar en las noches de los viernes y los sábados que paso despierto hasta altas horas de la madrugada esperando a que mis hijos regresen del antro o de casas de sus amigos. “Dios no lo quiera” y pasaron ante mi las imágenes de las 3 o 4 camionetas Hummer que circulan en Tepic con vidrios polarizados y tipos raros en su interior. “Dios no lo quiera” y me acordé de la denuncia que el gobernador hizo en su 2º informe de gobierno, acusando a la policía de Tepic de haber dejado huir a unos malandrines y después ya nadie investigo nada. “Dios no lo quiera”, le dije a Miguel Ángel Arce, mientras llegábamos a la plancha de la plaza principal de Tepic, “por eso estamos aquí, tomando por enésima ocasión esta calle, esta plaza. Lo hemos hecho defendiendo la democracia en 1975, luchando contra el porrismo y por la libertad sindical de los universitarios en 1979 y 1980. Por la solidaridad con los pueblos de Nicaragua y El Salvador, a favor de la lucha de los tabacaleros que habían sido despojados de TABAMEX, por vivienda y tierra, por la libertad de los presos políticos: Hoy marchamos en contra de la inseguridad y después cual será nuestra demanda? No lo sabemos, pero de seguro, ahí estaremos”

miércoles, 3 de septiembre de 2008

LAS PREGUNTAS SOBRE VADO DE SAN PEDRO

¿A marrazo limpio. Quien llevo las herramientas?


Esto, solo se hace teniendo impunidad y protección

¿A quien se le ocurriria el incendio? ¿algún piromaniaco o algún fanático bíblico?

A quien se le ocurriría? ¿en que oficina, cantina, cafeteria o plazuela se pusieron de acuerdo? ¿como, quien le dijo al comandante de la Policía Estatal que había que liberar las órdenes de aprehensión de los comuneros de Vado de San Pedro, a sabiendas que estaban originadas por un problema agrario? ¿Quien señaló donde vivían los líderes, investigó sus casas, siguió sus movimientos y así lo indicó a sus superiores? ¿Quien decidió qu eel sábado 16 de agosto era el día indicado para hacer las aprehensiones? ¿Nadie les advirtió que un día después, el congreso local cambiaría a sus integrantes y que un conflicto de esta naturaleza implicaba un riesgo politico y social? ¿ Quien ordenó a quien detener y a quien buscar para intimidarlos? ¿Quien planeó el incendio, saqueo y destrucción del campamento? ¿Quien llevó la gasolina y la repartió para quemar las casas de palma y cartón? ¿quien se llevó los muebles, las teles,los radios, las sillas, las estufas de las casas? ¿donde y quien escondió las cosas que se llevaron?¿Se las repartirían? ¿Quien ordenó a los agentes de la policía estatal que se volvieran ciegos, sordos y paralíticos cuando ante sus ojos, mientras aprehendían a los que cuidaban el campamento, otros sujetos cometían fechorías? ¿Fue o no la policia estatal?

¿A quien se le ocurrió esto, gobernador?



LOS PEQUEÑOS VENDEDORES



Eran solo dos chicos; uno de 10 y otro de 9, hermanitos, como Javier y Gustavo o como Manuel y Javier. Caminaban solos por los caminos polvosos que marcan la salida de El Ciruelo. Se habían acercado a la camioneta de redilas que nos llevaba al embarcadero. Pequeños, Güeros, con ropa humilde y cachuchas desgastadas. en dos cubetas, llevaban sus quesos "oreados", hechos por la mano materna. Originarios de La Yesca, se trasladan de pueblo en pueblo, a lo largo del vaso de la presa de el Cajón, construyendo vidas impensables para cualquier niño citadino, pero llenas de solidaridad y trabajo, necesarias para sobrevivir en la agreste realidad que les tocó vivir.

EN BOTE AL SHANGRI-LA NAYARITA


Conocer los rincones más reconditos de Nayarit ha sido uno de los privilegios de haber sido elegido senador. El domingo 3 de agosto hice un viaje de trabajo a la comunidad de el Ciruelo, municipio de Jala, en lo más profundo del embalse de la presa de El Cajón. A dos horas de Tepic, 16 personas, sin gasolina suficiente en el bote, entramos a territorio de Shangri-la.

LOS IDUS DE AGOSTO

Agosto fue un mes difícil, lleno de conflictos y de resaca de las elecciones en Nayarit. De pesares personales y de batallas políticas, de desesperados jóvenes rechazados de las instituciones de educación superior y de sus familias quienes desfilan en todas las dependencias públicas y en las oficinas de los funcionarios, arrastrando la pena de pedir un favor que "con un poquito de fe y una buena palanca" quizá lleguen a conseguir. De filas interminables en la FEUAN y de las inevitables injusticias de quienes consiguen su boleta de inscripción aún estando por debajo de otros jóvenes en la lista de calificación.
Días de necesaria reflexión sobre la Reforma Universitaria que amenaza con caer y detenerse ante la presión de los grupos internos de poder en la UAN que se niegan a perder sus privilegios y se muestran dispuestos a abortar cualquier transformación profunda y fortalecer y regresar a un régimen de privilegios. Momentos de energía concentrada y revivida en el Congreso de los jóvenes del Verano de la Investigación Científica en una noche mazatleca que resulto inolvidable, despues de haber pasado un día completo con vómito y diarrea de una infección intestinal conseguida en una comida durante la plenaria de los senadores del PRD en Acapulco.
Tardes sombrías de detenciones arbitrarias y de incendios de campamentos de comuneros que, sorprendidos, veían romper acuerdos muy formales. De comandantes policiacos que no sabian ni vieron nada y de autoridades que no saben como canalizar conflictos agrarios que los rebasan en tiempo. Dias de desesperación de pobladores de la sierra que ven muy lejanas las promesas de la comisión Federal de electricidad de reparar el camino y de pagarles las indemnizaciones por los árboles de ciruelo que les tiraron al inundar su pueblo. Concentración de resentimiento, amargura y decepción social.
Días de discusión sobre la inevitable Reforma energética y del que hacer ante el dictamen que el senado trabajará y que no dejará contento a Andres Manuel y a "Las Adelitas"; de temas que tienen que ver con el clima de inseguridad que atraviesa el país y la demanda ciudadana de pedir a las autoridades que "si no pueden, renuncien" como un llamado desesperado ante la incapacidad evidente de los gobernantes que se ven rodeados de delincuentes en sus propias filas. Dias de preludio de futuras batallas, dias de culpa y expiación.
Idus de agosto, pues.

domingo, 27 de julio de 2008

EL SOL BRILLARA PARA TODOS

Quizás fueron muchos días para escribirlo, pero después del 6 de julio, los acontecimientos fueron sucediéndose con mucha velocidad. Sin embargo, recuperar la experiencia personal de ese día me parece un ejercicio de mucho interés, no solo personal sino colectivo y social.

No hay algo tan dulce como la victoria ni tan amargo como la derrota y esa paradoja refleja el sentimiento que experimentamos los perredistas nayaritas durante las elecciones estatales recientes. En la madrugada del lunes 7 que regresaba a mi casa seguía viviendo los intensos momentos ocurridos apenas unas horas antes; La euforia de los tecualeños, expresada en las camisas mojadas en sudor y adrenalina de Beto Parra y de “El indio” Rubén Benítez y en el pueblo volcado en una plaza municipal que no cabía de gusto por el triunfo tan largamente esperado, a la celebración moderada, pero no menos alegre, de Saulo Lora y su equipo más cercano que brindaban con la cerveza prometida durante el emotivo cierre de campaña, a la riñonuda marcha del triunfo realizada a la una de la mañana en Rosamorada que asemejaba una escena pintada por Juan Rulfo, Miles marchábamos en las calles solitarias de un pueblo donde unos dormían y la mayoría festejaban y los gritos se perdían en los montes cercanos. Todo ello contrastaba con la tristeza y abatimiento con que había dejado la casa de campaña de Luis Carlos López Partida y las llamadas desalentadoras y desanimadas de nuestros candidatos al sur del río San Pedro. Desanimaba mucho la derrota en Tepic, apabullante, previsible desde las encuestas que se habían venido haciendo pero no en el animo y en la conciencia de los simpatizantes de la coalición, sobre todo del movimiento “Juntos por Nayarit” y de Miguel Ángel Navarro.

Para mí, el día comenzó muy temprano. A la vuelta de mi casa y en el estacionamiento de la clínica San Rafael se instaló la casilla. En una pequeña fila de votantes pude formarme y votar. Dure 3 segundos en encontrar el nombre de Vladimir Valenzuela, vote por el, por Miguel Ángel y por el profe Peña al que había visto batallar como nadie, caminando desde la 8 de la mañana hasta las 6 de la tarde en un trajinar que solo el podía hacer. Era evidente que el clima no era favorable para nosotros. No había expectativas, mucho menos tensión por esperar los resultados y la lluvia terminaría por enfriar todo, pero sobre todo, los ánimos de nuestros simpatizantes.

El encargo del presidente nacional del partido para mi había sido estar al pendiente del municipio de Santiago, apoyar a los candidatos y a sus equipos de cualquier imprevisto el día de las elecciones y estar permanentemente comunicados. Sabíamos que enfrentábamos una situación desfavorable, pero que podía revertirse, sobre todo en el distrito X y XII, desafortunadamente no fue así. 

La llegada a las calles de banquetas viejas, altas y empinadas, como las bautizara Pepe Narváez, fue directo a la casa de Lupita García, al saludarla me dice que le reportaban una casa donde los priistas compraban votos frente a la mutualista “Justo Sierra”. Raudo y veloz, nos desplazamos, junto con una escolta de “Cazamapaches”, cortesía de Luis Manuel y encontramos al profesor Morales, ex secretario del ayuntamiento de Raúl Mercado, en actitud francamente sospechosa, con un morral negro colgado al hombro y justificándose sin que se lo pidieran. A los minutos de encontrarnos ahí, los dirigentes municipales del PRI nos enviaron al “Cepillo”, antiguo simpatizante de la señora Lola Porras a tranquilizar las cosas y a tomarnos fotos, mismas que fueron correspondidas no sin antes extrañarles que estábamos ahí para verificar que las cosas se hicieran correctamente y en el marco de la ley. Nos retiramos tranquilamente y sin problema alguno.

Otro caso, fue el de Eva, una enfermera encargada de la movilización de nuestros simpatizantes en el barrio de “El Rebaje”; se enfrentó verbalmente a movilizadores priistas y estos le “cuchilearon” a la policía municipal que la siguió durante dos cuadras, como a una peligrosa delincuente. Era evidente, que la policía de Santiago, acudió al menos en este caso, a la intimidación de nuestros simpatizantes.

Al final de la jornada, dimos un recorrido largo que comenzó en Yago y terminó el la Boca de Camichín, con una escala necesaria en Otates, donde se suscitó el incidente más grave ocurrido en el municipio de Santiago; se perdieron 52 boletas de votación del paquete entregado a la presidente de la casilla ubicada en la primaria del pueblo. De la pérdida, tomó nota el Consejo Municipal Electoral y nadie quiso hacerse responsable, ni la presidenta del Consejo ni la presidenta de la casilla, la frase preferida era “yo no fui, yo tampoco” y hasta la fecha no se ha encontrado el responsable. Es evidente que los priístas santiaguenses no se sentían seguros a pesar de que las encuestas favorecían a su candidato. ¿Serán tramposos por naturaleza?, porque las preparan de todas maneras sin importar si sus candidatos tienen o no una amplia preferencia. Sin duda, lo tramposo lo traen tatuado en el código genético madre, el problema es cuando lo mutan a otros partidos, como el nuestro.

La jornada en Santiago concluyó en el juego inútil de andarse siguiendo en camionetas y tomándonos mutuamente fotografías con los priistas que nunca se usan, no solo porque no demuestran nada, sino que todas son mal tomadas por la tensión del momento. En Villa Juárez, los tricolores nos pusieron de “cola” una camioneta Explorer que nos siguió a dos metros de distancia durante el recorrido que hacíamos en el poblado, hasta que se quedo en los límites de Otates donde se concentró un buen número de camionetas priìstas que hacían el mismo juego ridículo.

El momento del cierre fue, como siempre, muy intenso. Hay un ayuno de información durante más de una hora antes de que lleguen los primeros resultados, en ese momento la tensión crece y se desata todo tipo de especulaciones. En cuanto llegan los primeros resultados, la alegría o la desesperanza comienzan a privar en el ambiente. A las 6 de la tarde, me encontraba acompañando a Luis Carlos López Partida y a su familia, atendía también, las llamadas del presidente nacional y de los candidatos de los municipios del norte, sobre todo de Huajicori y Acaponeta que pedían mi intervención para que las autoridades policíacas brindaran protección a nuestra gente que se encontraba cuidando casillas en la sierra. Entre llamada y llamada, comenzaron a llegar los desalentadores resultados para Luis Carlos. Cuando llegó el acta de una de las casillas de Sentispac y ver el resultado adverso, volteó y me dijo “ya perdimos, de esta no nos levantamos, ya me había dado mala espina desde que se perdieron las boletas”. La tristeza y la desesperanza nos invadió a todos los que ahí nos encontrábamos.

Esperé el tiempo prudente para conocer la tendencia definitiva de los resultados y me despedí de Luis Carlos y me dirigí al norte, donde los festejos estaban iniciados y el contraste con la situación en Tepic y Santiago Ixcuintla era total. Al llegar a Tecuala, miles de sonrisas me dieron al bienvenida, miles de voces reproducían y gritaban la victoria. Dulces victorias, amargas derrotas, era el resultado del 6 de julio, en ambas se aprende, y en las dos se avanza. No faltará quien se quiera colgar sólo la medallita de la victoria y la verdad fue un triunfo de todos. Ahora solo esperamos que construyamos y hagamos buenos gobiernos en el norte, porque a pesar de que no ha llovido parejo para todos en Nayarit, sin duda alguna, el sol brillará para todos.